Cinco errores que pueden agravar una quemadura y cómo evitarlos

Una salpicadura de aceite caliente, el contacto con una olla o un accidente con productos de limpieza pueden provocar quemaduras en el hogar. Ante estas situaciones, es común recurrir a remedios caseros o intentar aliviar rápidamente el dolor, pero algunas de estas prácticas pueden agravar la lesión, dañar aún más la piel o dificultar su tratamiento.

“La primera medida ante una quemadura térmica es enfriar la zona afectada con agua corriente fresca durante aproximadamente 20 minutos. No se debe utilizar hielo ni agua helada, porque el frío extremo también puede dañar la piel”, explica la Lic. Angelita Rojas, coordinadora académica de la carrera de Enfermería Técnica del Instituto Carrión.

La especialista identifica cinco errores frecuentes que deben evitarse al atender una quemadura:

1. Aplicar pasta dental, aceite u otros remedios caseros. Productos como mantequilla, café o clara de huevo no ayudan a curar la quemadura. Por el contrario, pueden contaminar la lesión y dificultar su limpieza y tratamiento.

2. Colocar hielo directamente sobre la piel. Aunque se busque aliviar el dolor, el frío extremo puede ocasionar un daño adicional en los tejidos. Lo recomendable es utilizar agua corriente fresca, no helada.

3. Reventar las ampollas. Estas ayudan a proteger la piel lesionada mientras se recupera. Romperlas aumenta el riesgo de infección. Si se abren accidentalmente, se debe limpiar suavemente la zona y protegerla con un apósito limpio.

4. Retirar la ropa adherida a la quemadura. Jalar una prenda pegada a la piel puede provocar lesiones adicionales. Se deben retirar con cuidado los accesorios o prendas que no estén adheridos, especialmente anillos, pulseras o relojes, antes de que aparezca la hinchazón.

5. Cubrir la lesión con materiales inadecuados. No se debe colocar algodón directamente sobre la quemadura ni utilizar materiales que desprendan fibras. Después de enfriar la zona, se recomienda protegerla con una gasa estéril no adherente o un apósito limpio, sin ejercer presión.

¿Cómo reconocer una quemadura que requiere atención médica?

No todas las quemaduras tienen la misma gravedad. El enrojecimiento y el dolor sin ampollas suelen corresponder a lesiones superficiales, mientras que la aparición de ampollas puede indicar un daño más profundo. Una piel blanquecina, marrón o negra, de aspecto acartonado o con poca sensibilidad, es una señal de alerta.

Se debe buscar atención médica si la quemadura afecta la cara, las manos, los pies, los genitales o las articulaciones; es extensa, profunda o presenta ampollas grandes. También si compromete a bebés, niños pequeños, adultos mayores o personas con diabetes.

¿Qué hacer ante quemaduras químicas o eléctricas?

Las quemaduras ocasionadas por productos como lejía, ácido muriático o soda cáustica requieren especial cuidado. Es importante evitar el contacto directo con la sustancia, retirar la ropa contaminada cuando sea seguro y enjuagar la zona con abundante agua. Si se trata de un producto químico en polvo, debe retirarse cuidadosamente en seco antes del lavado, siempre que sea seguro hacerlo. No se deben utilizar otros productos para intentar neutralizar la sustancia.

En el caso de las quemaduras eléctricas, lo primero es interrumpir el suministro de energía antes de acercarse a la persona afectada. Aunque la marca visible sea pequeña, la electricidad puede ocasionar lesiones internas que requieren evaluación médica.

“Una quemadura no debe evaluarse únicamente por el tamaño de la marca que deja en la piel. Si existen dudas sobre su gravedad, lo más seguro es buscar atención profesional y evitar cualquier práctica que pueda empeorar la lesión”, concluye Rojas.

Ante una quemadura grave, se debe acudir a un establecimiento de salud o solicitar asistencia al SAMU (106). En emergencias que requieran la intervención de los Bomberos, se puede llamar al 116. 

Related posts